jueves, 14 de abril de 2011

DE DRAGONES Y HADAS

Noche con olor a lluvia. Lúgubres luces naranjas tiñen a lo lejos el cruce de dos rutas. Una viene desde el pueblo olvidado por el tiempo, los recuerdos y el progreso, la otra, mas importante, llena de brea cosiendo el asfalto, vuelve como cansada desde Montevideo al borde del rio, ahi donde termina el mundo.


Manejaba con las ventanillas abiertas, la musica al limite tolerado por el oido humano, relajada, fumando un cigarrillo con el placer al tope. Jugue con mi mente diciendome que no sabia a donde iba. Mentiras piadosas a mi misma, porque las opciones eran pobres. Sabia bien que iria a la playa llena de bosque, oscuramente tibia y conocida milimetro a milimetro desde mi adolescencia. Nunca supe bien que buscaba, un resto de mi quizas, un encuentro soñado y salvador que nunca ocurrio. -Anyway...me causa placer- dije en voz alta.

Nada especial sucedio. Baje del auto y me saque los zapatos, pise la arena y me senti una hormiga en la oscuridad vacia de humanos. Escuche atenta la llegada de las olas pequeñas del rio enorme, y camine mirando las estrellas hasta casi quebrarme el cuello, borracha de lo eterno. ¿como llevo esto conmigo? ¿como lo guardo para siempre?. La invocacion fue un exito rotundo. Aun respiro el olor de la arena, escucho las olas, me como el cielo infestado de estrellas que nadie mas que yo sabe que existen. El bosque aun se acuna en extasis....y no consigo encender el cigarrillo porque el viento se empeño en una campaña anti cancer,quitando eso, el momento sigue siendo perfecto.


Hace mas de dos años que no vuelvo a ese lugar, y no hace mucha falta, lo tengo tan plantado adentro como un recuerdo de infancia. Llego a entender plenamente porque lo siento mio. Paisaje perfecto para mi cuento de hadas y dragones.


Ya no importa si es una bifurcacion de mis miedos, una defensa, una barrera para evitar las ordenes sociales. ¿a quien le importa si a mi no? elijo mi propio cuento, un cuento inconveniente, un cuento fantastico y magico. Elijo no caminar mas en la manada. Reniego de las ovejas, me acerco a un lobo sigiloso de la nieve.


Bienvenida sea leyenda, llena de sueños y personajes miticos, bienvenido mi santo grial, mi excalibur, mi torre de marfil, mi belloncino de oro, mi dragon y mi quema de brujas, mis premoniciones, mis embrujos, mis magos, mis elixires, mis silencios, mi risa destartalada que aullenta a las gaviotas, mi canciones magicas; bienvenido merlin y melusina, mis eternas cruzadas, las reliquias milagrosas, mis lobos asesinos, las pestes desoladas, las hadas y los duendes, los lenguajes cerrados, las cofradias, los secretos y la alquimia, las armaduras, las ruecas, el laud, las cacerias, los vinos fuertes, el fuego, la cosecha, las ferias, los pastores descuidados, las ejecuciones, los despotas y los tiranos, los caballeros, las justas, los heroes, los romances y juglares, las coronas sangrientas, los venenos y la intriga. Si preguntan por mi, estoy en la playa pegada al bosque, con los pies libres y el pelo desordenado, masticando arena y mirando en la niebla hasta que algun ser vivo aparezca en mi paisaje y escriba otro cuento que me incluya.



lunes, 31 de enero de 2011

THE LAST BEST PLACE

El hombre girando en su burbuja, deslizo con sus dedos sobre el material semitransparente su nombre. No sabe como se escribia exactamente, sino como el lo intuia en ese momento inventado de su existencia. Desplego su aliento sobre el vidrio sucio y dibujo sendos trazos en una lengua desconocida por esa humanidad que le toco coexistir con el.

Era su nombre o era el de ella, esa calida ausencia alucinada durante los años en que le toco en suerte respirar -nunca confio demasiado en su puta suerte-.

Llovia, al menos eso queria en ese instante y sintio el agua recorrer su cuerpo sin ropa que le importara poseer.

Sus pies se sucedian en un interminable adelante y atras como se supone que debia ser su instinto. avanzaba, eso creia, o la pelicula del paisaje se deslizaba en un constante "on" y quizas solo estaba clavado con chinches en ese piso que pudiera haber sido una maqueta de un juego infantil.

Nunca supo si habia algo que entender de su mareo. Nunca recordo si nacio asi o solo era un arrebato del momento en que perdio la nocion espacio-tiempo.

Era un extraño en tierra aun mas extraña y cargaba con una laconica susecion de errores monstruosos que solo tenian sentido para el. Pidio perdon, se puso de rodillas y le escupieron el rostro con saña y casi con felicidad.

Perros miserables, disfrutaron ese dolor y ahora disfrutaban llamandolo hijo de puta. Nunca entendieron y menos aun intentaron comprender porque uso disfraces de cordura, a puro instinto de supervivencia.

El fue un miserable lastimoso, sufrio sus locuras y padecio las heridas ajenas hasta sangrar, los que lo juzgan simplemente eran sadicos saboreando su liquido vital antes de meterlo en su boca, lapidarios autorizados por la normalidad legal de turno.


Espero, corrio, lloro, invento esa parte ajena que le hacia falta. Nada era suficiente, mientras la imagen del paisaje se perdia, y su piel desnuda toco el fondo del rio oscuro tras la caida libre.

Penso que el pasaje seria frio y doloroso, y encontro sensaciones calidas de abrazo (acaso lo recordo en algun recoveco de su mente) y durmio placidamente el piadoso sueño de las almas perdidas.

Nunca recupero la conciencia. Alabado sea Dios.



lunes, 24 de enero de 2011

EL MIEDO

Valiente ante el dragón y la masacre, el caballero se quita el yelmo y descansa sus agotados músculos sobre una roca lejos del sol, con cielo de arboles y música del arroyo cercano.


Su mente dibuja el contorno de la cara de esa mujer de rojos cabellos y mirada verde. Sin percibirlo sus dedos se mueven como si la imagen cobrara presencia. Sube la vista desde sus caderas generosas, se detiene en sus pechos eternos, su cuello largo y claro. Su mentón como un mordisco en un durazno húmedo, rodea su boca con la yema de sus dedos gastados de batallas con la delicadeza con que tomaría a una mariposa por las alas. En su mente ella tiembla deseosa, coloca la mano en su pecho y busca sus ojos con preguntas que solo merecen una respuesta.


El siente sus ojos como fuego verde clavados y se incendia, huye, se escapa de su propia mente corriendo demencialmente y se detiene sin aliento a varios metros. ¿metros? Son gigantes, son de hielo, son claustros inviolables.


Entregó su cuerpo, sus posibilidades de vida, y su posible felicidad. Demasiados años lucho batallas ajenas. Temía mas por su alma libre que por su cuerpo real. El terror de sentir demasiado le pareció un abismo voraz y caliente, que mataría sus victorias aclamadas. El inmoló a la mujer expensas de su miedo sin saber que él mismo se entregaba. Tanto tiempo pasó….¿vacíos? ¿es eso hueco y frío que siente dentro? ¿soledad? Empiezan a asustarlo los truenos a falta de abrazos.


Ella esperó, esperó de forma demencial hasta quebrarse en ira y resignación externa. Vivió como dice el viejo libro que deben vivir los hijos de Dios, lo intentó de todas las formas posibles para su limitado existir. Desposó a un mortal, tuvo hijos, se ocupó de una casa y de tejer y mantener el fuego encendido. Sufrió más heridas en los días grises, que el caballero en sus cruentas batallas apocalípticas. Lloró tanto como si las lagrimas fueran parte funcional de su cara. Se secó el espíritu y engañó al mundo con su sonrisa previamente estudiada.


Los mundos falsos habían nacido. Los mundos falsos exigen el tributo de las almas


Nunca fueron felices. La dama herida y el caballero cobarde murieron en el mismo instante, a miles de kilómetros, con un sueño de vida no vivido.